Este péndulo tiene la capacidad de equilibrar y purificar energías, facilitando la meditación y la toma de decisiones. La turmalina actúa como un escudo protector, eliminando las energías negativas a medida que el cuarzo potencia la claridad mental. Se puede utilizar en sesiones de sanación, para limpiar espacios o como guía en la búsqueda de respuestas internas. La combinación de ambos cristales en un solo péndulo permite a los usuarios explorar su espiritualidad de una manera más profunda y efectiva.