El cuarzo fresa es conocido por su habilidad para abrir el corazón, permitiendo una conexión más profunda con uno mismo y con los demás. A menudo utilizado en prácticas de meditación, el cuarzo fresa puede ayudar a liberar bloqueos emocionales y a fomentar un sentido de unidad y amor universal. El cuarzo fresa también facilita el flujo de energía positiva y la sanación de viejas heridas emocionales. Su vibración suave y amorosa puede ayudar a calmar la mente y a traer una mayor claridad en momentos de confusión.